La gracia de Grecia

Más de 20 años han pasado desde la última vez que visitamos Grecia. El primer viaje lo hicimos con la clara intención de conocer dos de sus archifamosas islas Cicladas, Ios y Santorini. En esta ocasión además de pasar unos días en Atenas, pusimos rumbo al norte, zona de los Balcanes griegos y frontera con Albania y Macedonia, donde nos esperaban lugares encantadores repletos de caprichosas formaciones rocosas y bellos senderos, en su mayoría gargantas profundas que abrían sus entrañas para que el viajero pisará con paso firme su interior.

ATENAS

Hidden way to the Acropolis

Atenas es una ciudad inmensa, en ocasiones injustamente juzgada como lugar carente de demasiado atractivo, merecedora, a nuestro parecer, de estancias turísticas superiores a las paradas justas y necesarias para visitar su Acrópolis y alguno de sus museos. Si bien su caótico e irrespetuoso tráfico la hacen ruidosa y poco amiga del peatón, ciclista o de conductores no adaptados a sus códigos de circulación, pensamos que sus ambientadas y coloridas calles y plazas merecen algo más de atención incluso en invierno, estación en la que los atenienses se niegan a quedarse en casa y salen en busca de los numerosos cafés y restaurantes que proliferan en cualquiera de sus barrios, ataviados con luces multicolores y pequeños detalles decorativos que hacen al viajero dudar a la hora de elegir en cual sentarse. La suave temperatura de la ciudad, incluso en esta estación, permite disfrutar de las muchas terrazas donde los griegos beben sus típicos frappes (grandes vasos de café instantáneo con hielo, o su versión caliente ness en invierno).

Enseguida te darás cuenta de lo cuidada que está la decoración de todos los locales, estilos muy estudiados, que invitan a querer entrar, con una llamativa iluminación exterior para no pasar inadvertidos, y una íntima luz interior con espacios cómodos y cálidos en los que engañar al suave invierno. Incluso se puede disfrutar perfectamente de sus terrazas durante las noches, calentadas por estufas gigantes.

Terrazas de Atenas

Sin embargo, nos extrañó, la poca variedad culinaria en todo el país, por más que lo intentamos, nos resultó bastante complicado encontrar algún lugar donde comer algo más que sus platos típicos, que por otra parte se repiten en la gran mayoría de los restaurantes de todo el país, ensalada griega, queso asado, pollo, cordero e incluso cabra que preparan siempre asado (modo Kebabs) o frito, su mudialmente conocida musaka, sopa de alubias o su Tzaziki ensaladilla a base de pepino y ajo aderezada con yogur natural. Seguro, que existen restaurantes de cocina más innovadora, trasgresora, pero como nos ocurre en numerosas ocasiones cuando viajamos, nos resulta difícil dar con ellos. Lo más cercano a la “innovación”  lo encontramos en restaurantes de marcado estilo italiano, donde el plato principal era la pasta que   tomaba además prestado nombres del vecino país.

Tzatziki, salsa yogur griega

Sus tabernas son probablemente, los lugares más típicos y pintorescos para degustar toda esta comida tradicional, lugares bastante económicos donde se debe probrar el vino de la casa servido en jarras. Lamentablemente, hemos encontrado alguna que otra que, a pesar de estar recomendadas en guías como Lonly Planet, son un poco sucias y su vino, almacenado en grandes botellas de plástico, de dudosa salubridad.

Esta es nuestra recomendación para comer en Atenas:

Oikeio, en la zona de Kolonaki.

O Santorinos, en Petralona.

Esta es la recomendación de un amigo Marc D`entremont , dos de las mejores tabernas que no hemos tenido tiempo a visitar:

Kati Allo (detrás del museo de la Acrópolis) y Dyporto Wine Shop (zona del mercado central)

METEORA

Monasterio en las rocas, Meteora

Impresionante enclave rocoso, donde fueron construidos una serie monasterios centenarios que permanecieron aislados como lugar de culto y vida religiosa. Desde Kastraky se pude realizar a pie una impresionante ruta visitando alguno de los monasterios más impactantes, hasta llegar a Kalampaca, ciudad a la que se puede acceder en tren desde Atenas. Apártate de la carretera y busca los senderos a través del bosque, que no siempre están bien señalizados.

Para dormir:

Guesthouse Petrino en Old Kastraky, a 5 minutos en coche de Kalampaca, sus propietarios te facilitarán toda la información necesaria para que no te pierdas detalle, incluso de los mejores lugares para comer. Su casa, una antigua vivienda de piedra restaurada, está a pie de roca, tendrás la impresión de que un gigante te vigila. Sus desayunos harán que retrases al máximo la salida.

METSOVO

Metsovone grilled

Pueblecito encantador de casas de piedra y madera, con vistas a las montañas, que en la temporada que lo visitamos, finales de diciembre, estaban cubiertas de nieve. Es conocido por sus quesos. No te pierdas una de sus especialidades el Metsovone, queso ahumado de cabra, oveja o vaca parecido al provolone italiano.

Para dormir y comer:

Hotel Galaxi, casa tradicional muy acogedora, prueba sus sopas, pasteles de espinacas y no te pierdas el queso asado de la zona “Metsovone”. Si no es hora de comer puedes pasar igual a tomarte un café o un mountain tea (te de la montaña), muy popular por estos pueblos.

PUEBLOS DE ZAGORI: KONITSA, MIKROPAPIGO, MONODENDRI

Parque Nacional Vikos-Aoos Parque Nacional Vikos-Aoos

Estos pequeños pueblos pertenecientes al Parque Nacional de Pindos y al de Vikos Aoos acogen algunos de los hoteles boutique más escondidos y sorprendentes, desde fueran parecen antiguas casas, pero en cuanto pones un pie dentro, enseguida te percatas de que has entrado en un espacios moderno, acogedor e íntimo, que invita a quedarse, con unas tarifas más que razonables durante la temporada baja. Disponen de restaurantes con precios asequiblescomida bien presentada y sabrosa, necesaria después de comer en tanta taberna. En la zona es muy popular la trucha, si eres amante de este pescado tanto como nosotros, ni lo dudes.

Los locos por el trekking tienen aquí la oportunidad de realizar uno de los senderos más impresionantes probablemente del mundo, la bajada por la Garganta de Vikos. La zona tiene además puentes de piedra bastante espectaculares, como los de Kipi.

Para dormir y comer:

Hotel Boutique Gefyri en Konitsa (y olvídate de comer en la taberna del pueblo que menciona Lonly Planet, es un horror).

Mikro Papigo, en el pueblo del mismo nombre, este último además con Spa e impresionantes terrazas con vistas a las montañas.

IOANNINA

Lago de Ioannana

Bajando ya de la zona montañosa, en un bonito valle bañado por un gran lago se encuentra Ioannina, ciudad universitaria muy animada con gran ambiente durante el día y con un precioso casco antiguo amurallado. Merece la pena quedarse un par de noches para disfrutar con calma de todo su encanto.

Para dormir y comer:

Hotel Filokalia, un tres estrellas que se merece alguna más, espacioso, elegante, de reciente apertura y con posibilidad de reservar una habitación con vistas al lago. Se encuentra un poco distante del centro, a una media hora caminando, sin embargo, si no hay prisa es bonito realizar el paseo que bordea el lago.

Metrópolis Hotel, lo elegimos para cenar, a pesar de ser un 5 estrellas, la carta de su restaurante es de precios razonables. Elegante con diseño Art Deco y mágníficas notas de jazz ambiental. Recepción y restaurante, camareros y recepcionistas fundidos en un sólo espacio, sin uniformes, sonrientes, fusionados elegantemente con el ambiente.

Metsobitiko Kontosoubliun fast food con las especialidades de Metsovopollo, cerdo y oveja asados, envueltos en papel y servidos en la mesa tal cual, con pimentón picante (muy utilizado en todo el país para condimentar incluso las sopas), orégano y zumo de limón. La primera vez que llegamos allí, echamos a correr espantados, pero al día siguiente volvimos y lo disfrutamos de verdad.

NAFPAKTOS (LEPANTO)

Ensalada de patata con eneldo

Ya en la costa parada obligatoria en esta bonita villa marinera, donde tuvo lugar la batalla que le costó perder la movilidad de su mano izquierda a Cervantes. Un lugar amurallado con un castillo en lo alto e impresionantes vistas al mar Jónico.

Para comer:

Nos encantó el restaurante Papoulis, donde comimos una estupenda ensalada de patata con pimentón y eneldo y unos calamares muy frescos y sabrosos. Un local bonito, decorado en blanco y azul con pequeñas terracitas encima del mar.

LO MÁS DESTACADO

Artesanía del mar by Natassa Iatropoulou Artesanía del mar by Natassa Iatropoulou Artesanía del mar by Natassa Iatropoulou

  • Nos encantó descubrir en las escaleras que suben a Lycabettus (no te pierdas la subida, las vistas de Atenas son impresionantes desde allí arriba y te darás cuenta de la magnitud de la ciudad) en la moderna zona de Kolonaki a Natassa y su taller artesano de barcos, hechos de pedazos de madera que ella misma recoge por las playas griegas, tradición que vino a heredar de su tía, que solía pasear por las playas en busca de madera a los que luego daba forma y pintaba de diversos colores. Natassa no tiene web, pero dejamos su email y su dirección por si os gusta alguna de sus creaciones niatrop@gmail.com. 25, Kleomenous str., Kolonaki, Atenas

img_53222013-12-19 18.51.15

  • Siempre sirven jarras de agua con cualquier consumición, nada más sentarte en una mesa dispondrás de agua fresca sin necesidad de pedirla, por ello muchos locales se esfuerzan en tener los mejores diseños de jarras y botellas en los que servir el agua para diferenciarse del resto.
  • La gran mayoría de los griegos hablan inglés, y cuando digo que lo hablan es que lo hablan y muy bien. Cualquier persona de un pueblo remoto puede sorprenderte con su alto nivel.
  • Su forma de condimentar platos y sopas con pimientos secos y triturados.
  • Su sabroso pan con semillas de sésamo, Koulouri que puedes encontrar en puestos ambulantes callejeros y que utilizan para desayunar o comer entre horas, similar al Simit turco.
  • Sus condimentadas aceitunas.
  • Su repostería endulzada con miel y frutos secos, que nos recordó también a la turca.
  • El ambientazo de la capital, el servicio, el cuidado por el diseño.

2013-12-24 13.54.552013-12-15 14.44.32

LO MENOS DESTACADO

  • Cuesta pagar con tarjeta en muchos lugares, por ejemplo en gasolineras, donde no las aceptan.
  • Echamos de menos más variedad gastronómica y rematar la cena con toques dulces, el postre no se acostumbra a tomar en los restaurantes, pero algunos ofrecen gratis un plato de frutas variadas.
  • Buscamos rutas de sabor, lugares donde poder hacer degustación de quesos, aceites, aceitunas….ver como se hace el jabón…pero parece que no practican ese tipo de actividades de momento.
  • El tráfico ateniense y la dificultad para salir y entrar en la ciudad.
Anuncios

2 thoughts on “La gracia de Grecia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s